El 2026 llega con una tensión conocida para cualquier fundador. Las oportunidades tecnológicas son enormes, pero el capital se mueve con más cautela cuando el contexto macro aprieta. El dinero sigue ahí, pero exige más criterio, más señales y una estrategia mejor pensada.
En esta sesión de El Bloque Onchain, Ángela Castelló, CRO de Startup Valencia, pone orden en un terreno donde muchos founders se pierden: entender qué capital existe, cuándo tiene sentido ir a por él y qué pide cada vía.
¿Por qué captar capital es más exigente en 2026?
Ángela parte de una idea simple: las macrotendencias mandan. En escenarios de incertidumbre, el capital tiende a protegerse y se vuelve más conservador, especialmente en fases tempranas. Esto no significa que no haya inversión, sino que el listón sube.
Además, muchas tecnologías que antes se presentaban como “sectores” ahora funcionan como capas. La inteligencia artificial es el ejemplo más claro: ya no basta con decir que usas IA. La ventaja competitiva está en demostrar una propuesta defendible en un entorno donde casi todo puede replicarse rápido.
En ese contexto, empiezan a ganar peso áreas de alta complejidad —como deeptech, defensa o blockchain y tokenización— siempre que se presenten con un enfoque realista y ejecutable.
¿Cómo ordenar el mapa de financiación sin equivocarse de camino?
Uno de los mayores aportes de la charla es simplificar el mapa en dos ejes claros: financiación pública y privada, y dentro de cada una, dilutiva y no dilutiva.
Esta distinción evita uno de los errores más comunes: perseguir dinero que no encaja con el momento del proyecto. No toda financiación es buena financiación si llega antes de tiempo o con condiciones que el negocio aún no puede sostener.
¿Qué papel juega la financiación pública en 2026?
En financiación pública, siguen existiendo instrumentos conocidos como ENISA, CDTI o NEOTEC, pero Ángela subraya un punto práctico que muchos subestiman: el peso de los agentes regionales, entidades intermedias y equipos especializados que trabajan a éxito en la tramitación.
También señala un cambio relevante para proyectos Web3. Durante años existió fricción o veto hacia iniciativas vinculadas a blockchain y tokenización. Ese bloqueo se ha relajado, abriendo una ventana para equipos que sepan explicar bien su componente tecnológico y su encaje real.
¿Cómo se estructura la financiación privada hoy?
En el lado privado, el mapa se ordena por niveles de profesionalización. Desde el círculo inicial de family, friends and fools y business angels, hasta family offices, venture capital, corporate venture capital y, en etapas más maduras, private equity.
Aquí aparece un matiz clave: los corporate venture capital no solo aportan capital. En muchos casos suman acceso industrial, programas, distribución y conocimiento sectorial. Para startups que operan en industrias concretas, ese encaje puede ser más valioso que una ronda tradicional.
¿Por qué crece la financiación no dilutiva en el ámbito privado?
Una de las tendencias más claras de cara a 2026 es el aumento de fórmulas privadas no dilutivas. Aparecen estructuras donde entra capital sin tocar el equity, como deuda, financiación ligada a crecimiento o mecanismos asociados a innovación.
Eso sí, Ángela advierte que estas vías no son para proyectos en pañales. Suelen exigir cierta madurez: proyecciones creíbles, algo de histórico o un componente tecnológico que puntúe bien en esquemas de crédito e innovación.
¿Cuál es la estrategia real para un founder que empieza desde cero?
Más allá del marco teórico, la charla baja a la realidad del día a día. La recomendación es clara: entrar en comunidades donde la información se comparte de verdad.
La información más valiosa no está en los decks, sino en la experiencia de otros founders. Saber quién apoya de verdad, qué actores prometen más de lo que ejecutan, qué despachos funcionan según el tipo de proyecto o qué eventos concentran capital real ahorra meses —y errores caros—.
Como herramienta táctica, Ángela propone investigar con método. Usar Crunchbase para identificar comparables, entender quién invierte en proyectos similares y abrir conversaciones con contexto. No se trata de pedir reuniones al azar, sino de construir un pipeline con lógica.
¿Cómo encaja la tokenización y la inversión retail en este escenario?
La conversación conecta también con Web3 y tokenización. Ángela anticipa que la adopción institucional seguirá un patrón conocido: primero se consolida en lo privado y, después, la administración se abre.
En ese camino, el reto está en normalizar el marco. La inversión minorista no debería verse como un riesgo reputacional, sino como parte de un mercado más líquido y accesible, siempre que exista estructura, reglas claras y protección adecuada.
Captar capital en 2026 no va de contar una historia bonita. Va de entender el mapa, saber qué dinero existe, qué exige cada vía y moverse con criterio dentro de comunidades donde la información es honesta.
Marco, ejecución y red. Esa combinación es la diferencia entre levantar capital con sentido o perder un año entero aprendiendo a base de golpes.
📌 Esta conversación forma parte de El Bloque Onchain, el congreso online y gratuito de Tutellus donde builders e inversores analizan financiación, tokenización y construcción de negocio desde la práctica real.
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