Favoritos

No has guardado posts en Favoritos. Para hacerlo, clicka en .

  • Recordando a Satoshi Nakamoto

  • Satoshi Nakamoto es el nombre por el que se conoce al desarrollador del Bitcoin. Su identidad real es desconocida, y es muy posible que sean varias personas.

    Este es el último post de 2018, año en el que se cumple una década de la presentación del Bitcoin a la sociedad, y puede resultar interesante recordar un poco el origen de las criptomonedas, y en especial las ideas que transmitió Satoshi Nakamoto tanto en los foros en los que se hablaba del Bitcoin como en el propio whitepaper del proyecto.

    Era el 31 de octubre de 2008, en la parte final y más dura de una crisis económica global. Menos de un mes antes el gobierno americano había aprobado la compra de activos indeseados a diferentes entidades financieras por más de 700 billones de dólares, y no era un caso aislado. Durante la crisis, a nivel global, aproximadamente quince trillones de dólares se inyectaron en el sistema para mantener a flote las instituciones financieras, cuyas estrategias les habían permitido acumular enormes cantidades de activos financieros a costa de arruinar a buena parte de la población. Activos que ya muy pocos estaban en disposición de comprar, y que se habían vuelto "tóxicos" para ellos.

    Es aquí cuando alguien que se hace llamar Satoshi Nakamoto publica un whitepaper donde presenta una alternativa al modelo económico tradicional, proponiendo un mecanismo de pago persona a persona, independiente de cualquier institución financiera o gobierno. Nace Bitcoin, la primera criptomoneda.

    En el momento de publicar el whitepaper, Bitcoin ya estaba implementado y listo para ser usado, estimándose que su codificación empezó a mediados de 2007. Fue un avance ofrecido libremente, de manera anónima, y a coste cero para el resto de la humanidad, algo siempre raro de ver. La situación económica hizo que se formara una pequeña comunidad alrededor de Satoshi y su nueva idea, superando el miedo a que fuera una propuesta vacía más para resolver un problema que afectaba a todo el mundo. Aunque otras alternativas económicas se habían propuesto antes y habían fracasado, la nueva idea añadía algo nuevo: la descentralización.

    Bitcoin no nace como un vehículo de inversión, si no como el motor de una revolución social. La idea es crear una red que conecte directamente a las personas, sin intermediarios. Cada ser humano es propietario directo y responsable de su dinero, con control total sobre el mismo. Es una idea revolucionaria, y desde el principio los foros sobre Bitcoin se llenan de aspectos sociales y políticos.

    Un ejemplo de prosa revolucionaria en los mensajes de Satoshi Nakamoto

    La presentación de Bitcoin en nuevos foros seguía este principio, como puede verse aquí: "El problema con el dinero convencional es la confianza que requiere para funcionar. Se necesita confiar en que los bancos centrales no degraden la moneda, pero la historia está llena de traiciones de esta confianza. Se necesita confiar en que los bancos guarden nuestro dinero y lo transfieran, pero lo que hacen es dar préstamos masivos, en oleadas de burbujas de crédito, guardando solo una mínima parte como reserva. Se necesita confiarles nuestra privacidad, confiarles que no van a permitir a alguien suplantar nuestra identidad y vaciar nuestras cuentas."

    La solución es un sistema que no dependa de la confianza en ningún agente externo. En vez de depender de la confianza en alguien, cálculos criptográficos protegen compradores y vendedores de manera automática. Un protocolo se propone para asegurar que todas las transacciones son correctas y están probadas, protocolo que hace seguro al sistema 'siempre que los nodos honestos controlen, colectivamente, más poder computacional que cualquier grupo de nodos atacantes.' Se transmite así la responsabilidad del estado de la red, y con ello del estado financiero de los participantes, a los propios participantes.

    Esa idea está en el centro del proyecto: cada persona debe ser responsable de su dinero, sin ceder el poder en ningún momento a ninguna entidad externa.

    Otros aspectos de lo Satoshi publicaba en los foros son también ilustrativos. Se puede ver su preocupación de que la red y la comunidad se rompieran en diferentes proyectos alternativos, algo que efectivamente ha pasado, o su recomendación de que, para mantener la privacidad y seguridad, lo mejor es jamás usar la misma dirección dos veces. Cada operación de bitcoin implicaría crear un nuevo par de claves privada y pública. El coste de crear un nodo es mínimo, y a todos los efectos puede haber un número casi infinito de ellos.

    También opina sobre el valor del bitcoin. Asume que, sin contar especulación, estará siempre ligeramente por arriba del coste de minarlo. Eso tiene fuertes implicaciones según avanzan los años. En unos veinte años, cuando casi todo el bitcoin esté minado, las ganancias por minería serán casi cero, y lo único que ganarán los mineros es el coste de las transacciones. En esta situación solo puede haber dos escenarios: o la red se usa masivamente y el enorme número de transacciones hace rentable seguir minando (con lo que se valida y mantiene la red), o la red no se usa en absoluto y bitcoin ha desaparecido. Y la situación se hace más extrema según pasen años.

    Este es también uno de los aspectos más ignorados del Bitcoin: su naturaleza de 'todo o nada'. O Bitcoin sigue creciendo hasta competir con el fiat, o desaparecerá por completo. No hay opción de permanecer como un proyecto menor indefinidamente. O domina el mundo o muere.

    En abril de 2011, Nakamoto desapareció, tras anunciar que se había movido a otros proyectos y que deseaba mantener el anonimato. La desaparición de Satoshi Nakamoto, dejando aparte conspiraciones varias, se ajusta muy bien a su filosofía. De esta manera se eliminaba el único 'centro' de bitcoin, la única autoridad que podía llegar a tener algún tipo de control sobre él. Aunque esta autoridad fuera simplemente la autoridad moral que le da ser su creador, es mucho mejor que no esté presente.

    Por ello lo mejor que puede pasarle a Bitcoin es que jamás se descubra quién es Satoshi Nakamoto, y que su figura siga envuelta en misterio.

    Mucho más de Bitcoin y Blockchain en nuestro Master en Blockchain.