Carlos Arévalo conoció el problema desde dentro, en el café que la familia de su pareja tenía en Nueva Zelanda. Había clientes que entraban cada mañana, pero nadie sabía quiénes eran, cada cuánto volvían ni qué hacer para que no dejaran de venir. Una gran cadena tiene todos esos datos desde el primer café. El negocio de barrio, que conoce a sus clientes de cara desde hace años, no tiene ninguno.

De ahí nació Stampy Rewards, una app de fidelización y pagos para cafeterías, bares y restaurantes independientes que hoy arranca en Venezuela.

Dos problemas en el mismo mostrador

Carlos lo resume en dos frentes. El primero es la ceguera de datos. El dueño de un café o de un restaurante no sabe quién es el cliente que viene todos los días ni cómo hacer que vuelva el que dejó de venir.

El segundo es propio de Venezuela. En una misma caja conviven el bolívar, el dólar y las stablecoins, y cada pago llega por un camino distinto. Muchos se validan con una captura de pantalla enviada por WhatsApp, y cerrar la caja al final del día se convierte en un ejercicio de paciencia.

Escuchando cómo cobran los comercios venezolanos, Chema lo resumió en el episodio de El Bloque con una frase. “El ser humano siempre busca huecos”. Stampy está justo en ese hueco.

Una tarjeta de sellos digital con pagos en stablecoins

La forma más sencilla de entender Stampy es pensar en la tarjeta de sellos de toda la vida, la del café gratis cada diez visitas, pero en el móvil.

  • El cliente abre la app en el local, paga y recibe su sello de forma automática.
  • El comercio recibe en ese momento los datos del cliente en su propio CRM. Desde el móvil puede configurar premios, enviar mensajes por WhatsApp o crear promociones con inteligencia artificial, sin dedicarle horas ni saber de marketing.
  • Los pagos se hacen también en stablecoins, como USDT o USDC, desde una billetera que se crea sola al registrarse. Todos los cobros quedan registrados en un único lugar.

Es un programa de fidelización pensado para el tipo de negocio que compite cada día contra cadenas con muchos más recursos. Se contrata por suscripción, con distintas versiones según el tamaño del comercio, desde una prueba gratuita hasta una opción de marca blanca para cadenas.

En qué punto está

Stampy está en fase beta. La plataforma y los pagos en USDT y USDC ya están validados técnicamente, y el siguiente paso es arrancar con los primeros comercios en Caracas.

La ambición va más allá de fidelizar clientes. Cada visita y cada pago registrado construyen una base de datos de comportamiento real en el punto de venta, y Carlos la ve como la puerta para llegar después a bancos y cadenas comerciales, uniendo el sistema financiero tradicional y el ecosistema cripto en el mostrador de cualquier comercio de la región.

Semifinalista del Investors Day

Stampy fue uno de los once proyectos que defendieron su negocio en la semifinal del Investors Day, la competición de Tutellus en la que negocios reales buscan financiación a través de la tokenización. El 8 de septiembre, Carlos lo presentó en directo ante el jurado y la comunidad, junto a proyectos de movilidad, alimentación, maquinaria y servicios.

Un café que no sabía quién volvía y una caja con tres monedas distintas. Muchos negocios empiezan así, con un problema pequeño que alguien decide dejar de aguantar.