📅 Inversión Segura Ed. Madrid 13 y 14 de junio · Aforo cerrado
El equipo que lanzó +30 empresas tokenizadas te enseña a hacerlo gratis. Nueva edición: Taller de Tokenización.
📅 29 y 30 de Junio + 1 de Julio · 19:00 (Madrid)
InicioPrensa

Qué son las stablecoins y por qué te interesan

Qué son las stablecoins y por qué te interesan

Lo aburrido se está comiendo el juego

Mientras todo el mundo mira el bitcoin subir y bajar, lo que de verdad está ganando la partida es lo más aburrido del sector: el dólar digital.

Las stablecoins ya mueven más volumen de transacciones que Visa. Hay cientos de millones de carteras que las usan. Y el mercado supera los 300.000 millones de dólares, camino, según varias casas de análisis, de los dos billones en 2028.

No es una moda cripto más. Es dinero que funciona distinto. Y entender cómo funciona te explica buena parte de hacia dónde va la inversión en los próximos años, sobre todo si te interesan los activos del mundo real tokenizados.

Vamos por partes.

¿Qué es una stablecoin?

Una stablecoin es una criptomoneda diseñada para valer siempre lo mismo: normalmente, un dólar. De ahí el apellido stable, estable. Coge las ventajas de la cripto (rapidez, alcance global, programabilidad) y le quita el defecto que la hace impracticable como dinero: la volatilidad.

Piénsalo como dinero tokenizado. Un euro o un dólar metido en un token que viaja por internet sin bancos de por medio. Si quieres la versión larga, lo explicamos en qué es una stablecoin.

No todas son iguales, y la diferencia es justo lo que importa:

  • Colateralizadas en dinero fiat. Por cada token hay un dólar (o casi) guardado en reservas. Son las que mandan: USDT (Tether) y USDC (Circle) concentran la mayor parte del mercado.
  • Colateralizadas en cripto. Respaldadas por otras criptomonedas sobregarantizadas, como DAI. Más descentralizadas, más complejas.
  • Algorítmicas. Sin reservas reales detrás, sostienen el peg con un algoritmo. Sobre el papel, elegante. En la práctica, la que se hizo famosa (Terra/UST) se fue a cero en días y se llevó por delante a mucha gente.

En clasificaciones técnicas, las stablecoins se consideran "dinero electrónico tokenizado", una categoría aparte dentro del universo de activos del mundo real. Lo desarrollamos en la clasificación de los RWA y su naturaleza jurídica.

¿Cómo mantiene su valor?

La pregunta del millón: ¿por qué un token vale un dólar de forma fiable?

Porque hay un mecanismo que lo sostiene, y ese mecanismo es el que determina el riesgo real. En las grandes (USDT, USDC) el modelo es simple: metes dólares, te emiten tokens; devuelves tokens, te reembolsan dólares. Las reservas se guardan en activos muy líquidos y conservadores, sobre todo efectivo y bonos del Tesoro de EEUU a corto plazo.

La regulación ha entrado a poner orden. En EEUU, la GENIUS Act (julio de 2025) obliga a respaldar las stablecoins con efectivo o deuda pública de vencimiento corto. En la UE, MiCA exige que una parte de las reservas esté en depósitos bancarios. La era del "confía en mí" se acaba.

Hay un detalle jugoso aquí. Esas reservas, mientras nadie las canjea, generan rendimiento. ¿Quién se lo queda? Históricamente, el emisor. De esa pregunta nacen las yield bearing stablecoins, que reparten ese interés al usuario. Lo cuentan bien Chema y el equipo en stablecoins y yield bearing.

Por qué importan ahora (más de lo que parece)

Aquí está el dato que casi nadie conecta: al guardar sus reservas en deuda de EEUU, los emisores de stablecoins se han convertido en uno de los mayores tenedores de bonos del Tesoro del mundo. Más de 180.000 millones de dólares en cartera, por delante de países como Corea del Sur o Arabia Saudí, según el BCE y la Reserva Federal.

Léelo otra vez. Una industria nacida en cripto financiando la deuda del gobierno estadounidense. Por eso EEUU no las combate: las quiere. Más stablecoins en circulación significa más demanda de su deuda.

Y no es solo finanzas de alto nivel. En la vida real, ya hay empresas pagando nóminas en stablecoins, gente enviando remesas sin bancos y comercios usándolas para pagos transfronterizos, sobre todo en mercados con monedas inestables. Lo contamos desde dentro en tokenización y stablecoins: el nuevo lenguaje del dinero en México.

Si vives en un país donde tu moneda pierde valor cada año, una stablecoin no es una curiosidad tecnológica. Es una forma de que tus ahorros dejen de derretirse.

Stablecoins y RWA: el puente que casi nadie ve

Esta es la parte que más nos importa, y la que explica por qué llevamos años mirando esto.

A un proyecto tokenizado el dinero no le llega en euros ni en pesos. Le llega en moneda estable. Las stablecoins son el carril. Son el formato en el que el capital entra y sale de los activos del mundo real tokenizados.

Conclusión inevitable: cuanta más stablecoin circule por el mundo, más capital habrá buscando dónde colocarse on-chain. Y los negocios reales tokenizados son uno de los destinos naturales de ese flujo. Si quieres el concepto base de cómo se tokeniza un activo, lo tienes en qué significa tokenizar un activo.

Esa tesis (dinero estable creciendo → más demanda de activos reales tokenizados) es buena parte de la razón por la que existe el Club de Inversión de Tutellus: ordenar el acceso a esos proyectos para cuando esa ola de liquidez llegue. No es el tema de este artículo, pero importa, porque las stablecoins no son el destino. Son el camino hacia él.

Es, además, una conversación abierta entre los que más saben. En un panel del Investors Day, varios referentes debatieron precisamente esto: stablecoins, acciones tokenizadas y tesorerías. Lo resumimos en referentes Web3 debaten RWA.

Riesgos y lo que nadie te cuenta

No vendemos humo, así que aquí va la letra pequeña.

1. Una stablecoin vale lo que valen sus reservas y quien la emite. Si el respaldo flaquea, el peg se rompe. Pasó con USDC en marzo de 2023, que se despegó del dólar unas horas por su exposición a un banco en quiebra. Y pasó en grande con Terra/UST, que no tenía reservas reales y se fue a cero. La pregunta correcta antes de tocar una stablecoin no es cuánto rinde: es quién la emite y qué hay en su balance.

2. No son anónimas ni resistentes a la censura. Casi todas pueden congelar saldos y aplicar listas negras. Dejan rastro. Si alguien te las vendió como "dinero libre del sistema", te vendió mal: hay un emisor central que puede bloquear tu cartera. Lo explicaba Miguel hace años y sigue vigente en stablecoins: riesgos y oportunidades.

3. No son una cuenta bancaria. No hay fondo de garantía de depósitos detrás. Y el rendimiento que algunas ofrecen está cada vez más vigilado por los reguladores. Trata tu stablecoin como lo que es: efectivo digital con riesgo de contraparte, no un depósito asegurado.

Cómo usarlas si esto te interesa

  1. Elige emisor regulado y transparente. USDT y USDC dominan por algo, pero mira sus atestaciones de reservas antes de confiar grandes cantidades.
  2. Entiende de dónde sale el rendimiento. Si una stablecoin te paga un interés llamativo, pregúntate quién lo genera y qué riesgo escondes a cambio.
  3. Úsalas como puente, no como destino. Su gracia es mover valor y entrar en oportunidades. Aparcar ahí todo tu patrimonio "por seguridad" es ignorar el riesgo de contraparte.
  4. Custodia con cabeza. Quién guarda las llaves importa tanto como qué stablecoin eliges.

Las stablecoins son la pieza menos llamativa y más importante de todo esto. No prometen multiplicar tu dinero. Prometen algo más útil: un dólar que se mueve a la velocidad de internet y que sirve de combustible para todo lo demás.

Quien entienda esto antes que el resto verá venir el flujo de capital hacia los activos reales tokenizados, en lugar de enterarse cuando ya haya pasado.

Llevamos desde 2017 en la trinchera. Y si algo hemos aprendido es que en cripto el ruido está en los precios que suben y bajan. La señal, casi siempre, está en lo aburrido.

Preguntas frecuentes

¿Una stablecoin es lo mismo que un bitcoin?
No. El bitcoin es volátil por diseño. Una stablecoin busca justo lo contrario: no moverse del valor de un dólar.

¿Por qué no usar directamente el dólar o el euro del banco?
Porque la stablecoin viaja en minutos, a cualquier país, sin horario bancario, y se conecta con aplicaciones y proyectos on-chain. Es dinero programable.

¿Son seguras?
Las grandes y reguladas son razonablemente fiables, pero ninguna está libre de riesgo de emisor o de despegue del dólar. La seguridad depende de qué stablecoin y de quién la respalda.

¿Puedo perder dinero con una stablecoin?
Sí. Si el emisor falla o el peg se rompe, puedes perder. Las algorítmicas sin reservas han demostrado que el riesgo es real.

¿Qué tienen que ver con la inversión en activos reales?
Son el medio de pago de ese mundo. Inviertes en un proyecto tokenizado con stablecoins, y cobras tus rendimientos en stablecoins.

¿Necesito stablecoins para invertir en RWA?
Cada vez menos como requisito de entrada (muchos proyectos ya aceptan transferencia en euros), pero por debajo el sistema se mueve en moneda estable.

Tutellus Logo

Descubre más artículos en el Criptoblog sobre...